Blogia
Fútbol del Poniente Almeriense

Historias de Fútbol

Sir Alex Ferguson, un entrenador de entrenadores

FERGUSON Y SU HEGEMONÍA EN EL FÚTBOL MUNDIAL

[foto de la noticia]

Sir Alex Ferguson es toda una institución del fútbol. Su palmarés es envidiable. Su figura como entrenador no es respetada, sino idolatrada. Ferguson lo ha ganado todo con el Manchester United y ha hecho del club inglés uno de los equipos referentes del panorama mundial.

  • "Para ganar un partido lo más fácil sigue siendo tener el balón"

  • "No hay que dejar pasar demasiado tiempo sin fichar. Esto crea un exceso de comodidad"

  • "El fútbol es cada vez más un ajedrez y en el ajedrez, si pierdes un segundo la concentración, estás muerto"

Sir Alex Ferguson es toda una institución en el mundo del fútbol. Su palmarés es envidiable. Su figura como entrenador no es respetada, sino idolatrada. Ferguson lo ha ganado todo con el Manchester United y ha hecho del club inglés uno de los equipos referentes del panorama mundial.

El camino para llegar al sitio donde se encuentra ahora mismo no fue fácil. Después de una etapa como jugador más que discreta, Sir Alex Ferguson decidió probar fortuna sentado en un banquillo. Desde finales de la década de los 70 dirigió al St. Mirren (tres temporadas) y alAberdeen (seis temporadas).

Su trayectoria fue más que destacada (llegó a arrebatar la Recopa del 83 al Real Madrid de los Di StéfanoSantillana y Juanito) dio el salto a un Manchester United que ni por asomo era lo que es ahora. Nada más llegar al equipo de los red devils dio la razón a las personas que le llamaban Furious Fergie e impuso a todos los jugadores una estricta disciplina que todos sin excepción debieron cumplir.

Uno de sus escándalos más sonados ocurrió en 2003. A Ferguson no le gustaba cómo estaba jugando su equipo en un partido. En el descanso, pegó una patada a una bota y fue a parar a la ceja de David Beckham. El '7' del United reconoció en su autobiografía oficial que llegó a perder los nervios y se lanzó a por el técnico. Se especuló durante mucho tiempo si la reacción de Ferguson fue fortuíta y realmente fue a hacer daño a Beckham.

Desde los primeros años de la década de los 90 comenzó a llenar las vitrinas del Manchester United con títulos de todos los colores: 12 Premier League, cinco FA Cup, dos Ligas de Campeones, una UEFA, una Intercontinental, un Mundial de Clubes y así hasta un largo etcétera.

Creó y dirigió la fantástica hornada de los Fergie Babes (se llamó así para hacer un guiño a los Busby Babes), formado por Nicky ButtPaul ScholesRyan GiggsGary y Phil Neville y David Beckham. Con ellos llenó de alegría la grada de Old Traford al conquistar multitud de éxitos.

Su excelente labor en los banquillos ha provocado que recibiera, entre otras distinciones, dos Balones de Oro al mejor entrenador (1999 y 2007) y dos galardones al mejor técnico del año otorgado por la UEFA (2007 y 2008). Además, en la Premier League ha sido considerado 'Entrenador de la década' en multitud de ocasiones.

Todo esto ha hecho que Ferguson, que fue nombrado en 1984 como Caballero de la Orden del Imperio Británico y desde entonces lleva solapado el distintivo de Sir, sea considerado el entrenador de los entrenadores.

javier.estepa@marca.com

El fútbol, según los poetas

 MENOTTI Y EL NUEVO DESTINO ARGENTINO

 Menotti

Hay quien considera que César Luis Menotti creó el fútbol de izquierdas como si el balón fuera sensible a las ideologías. Su figura aisla cualquier creencia política porque esencialmente es la de un filósofo. "El gol debe ser un pase a la red", dijo el campeón del Mundial 78.
  • "Se puede dejar de correr, o dejar de entrar en juego durante largos minutos; lo único que no se puede dejar de hacer es de pensar"

  • "Yo me siento torero, no banderillero"

  • "El fútbol es tan generoso que evitó que Bilardo se dedicara a la medicina"

Hay quien considera que César Luis Menotti creó el fútbol de izquierdas como si el balón fuera sensible a las ideologías. Su figura aisla cualquier creencia política porque esencialmente es la de un filósofo, la de un defensor del juego de ataque, la de un amante del espectáculo. "El gol debe ser un pase a la red", dijo. El Flaco es el entrenador argentino cuyas ideas futbolísticas más han trascendido, el hombre que llevó a la albiceleste a la conquista de su primer Mundial.

"Nací en una cancha de fútbol", ha explicado Menotti en alguna entrevista. Lo hizo en Rosario, en 1938, en la casa de sus abuelos. Pasó gran parte de su infancia en el barrio de Fisherton. Con 18 años se aventuró a jugar al fútbol sin descuidar sus intereses intelectuales. Se sacó el graduado en Ciencias Químicas mientras inició su carrera como jugador en Rosario Central. Jugó después en Racing, en Boca Juniors, un año en The Generals de Nueva York, junto a Pelé en elSantos, y en 1970 se retiró en el Juventus brasileño.

Aquel delantero con capacidad para actuar como centrocampista necesitaba el fútbol para expresarse. Pronto se aventuró a dirigir equipos, con esa estampa de tipo delgado que en casi todas las fotografías aparece fumando con gusto. Dirigió a trece equipos distintos, pero sus conquistas se produjeron en tres: Huracán, la selección argentina y el Barcelona.

Tras debutar en un banquillo como segundo entrenador en Newell’s Old Boys, recibe en 1972 la visita personal del presidente de Huracán, que confía en el criterio y el verbo de Menotti a pesar de su inexperiencia. Conquistó el campeonato Metropolitano de la mano de un plantel excelente de jugadores tales como Brindisi, Babington, Basile, Housemann o Larrosa.

[foto de la noticia]

Menotti llegó al Barça en 1983 por mediación de Maradona

Todos los equipos de Menotti tuvieron la premisa clara de que al fútbol se juega pensando. Siempre. Él mismo resumió su ideario así: "Un entrenador genera una idea, luego tiene que convencer de que esa idea es la que lo va a acompañar a buscar la eficacia, después tiene que encontrar en el jugador el compromiso de que cuando venga la adversidad no traicionemos la idea".

La valentía de sus propuestas convenció a la AFA para encargarle la dirección de la selección en 1974, con apenas dos años de antigüedad en el gremio. Con su labor revolucionó las estructuras del fútbol argentino e hizo de la albiceleste un equipo estético y luchador. El gran éxito de su vida fue la conquista del Mundial de 1978, título disputado en casa en lo que fue una operación de imagen del régimen dictatorial de Jorge Videla. Argentina fue campeona del mundo por primera vez en su historia. Menotti cumplió con su parte, pero con el tiempo se sintió utilizado. "Fui usado. Lo del poder que se aprovecha del deporte es viejo como la humanidad. […] Nadie podía imaginarse que en esas horas se tiraban a los cadáveres al océano", explicó en una entrevista publicada en el diario Corriere Della Sera el 18 de junio de 2008.

La victoria mundialista no fue fácil en todos los órdenes. La prensa local no entendió antes del torneo que un joven llamado Maradona no estuviese convocado y Kempes sí. Los resultados dieron la razón al seleccionador. Kempes fue la estrella del campeonato y el máximo goleador con seis tantos, dos ellos en la final con Holanda. Maradona obtuvo el tiempo que necesitaba para confirmarse al año siguiente como la gran promesa argentina durante la conquista del Mundial Sub ’20, también a las órdenes de Menotti.

El Flaco fichó por el Barcelona en marzo de 1983 para suplir al destituido Udo Lattek. El club atendió los consejos de su jugador franquicia, un Maradona que necesitaba de un técnico que le dejara hacer tanto dentro como fuera del campo. El Barça ganó la Copa y la Supercopa -entonces Copa de la Liga-. Al curso siguiente hubo vacío de títulos y los dos argentinos abandonaron el club. El jugador se marchó a Nápoles. El técnico se tomó dos años de excedencia lejos de los terrenos de juego.

Es también por esas fechas cuando nace su rivalidad con Carlos Salvador Bilardo. El nuevo seleccionador de Argentina acude a Barcelona a entrevistarse con el hombre que la había hecho campeona. Le pide su consejo, pero… "Es una risa, viene, me vuelve loco a preguntas, le fundamento lo que le conviene, va allá y hace todo al revés. No algo, todo", comentó Menotti indignado a la prensa de su país. Así comenzó una guerra entre dos formas de entender el juego. La habilidad y el refinamiento de los poetas como Menotti frente a la táctica y el estudio de los filósofos como Bilardo.

Menotti se volvió nómada. Huyó de los contratos largos y acumuló etapas en una decena de equipos diferentes hasta que se retiró en 2010. Aunque fuera del día tras día del fútbol sigue siendo una de sus voces más autorizadas, el socorro perfecto para cualquier análisis. En marzo de este año sufrió una afección pulmonar que casi le cuesta la vida. Pese a todo, sigue impartiendo cátedra en su columna mensual en GMS, una filial de la agencia mundial de noticias DPA.

angel.liceras@marca.com


Enzo Francescoli da su opinión de cómo ve el fútbol actual

Entrevista con Enzo Francescoli, ’el principito’, mítico ex futbolista uruguayo. / FOTO: Pep Morata - MD

 Francescoli: "La Real siempre ha sido un modelo a seguir"

  • Enzo Francescoli da su opinión de cómo ve el fútbol actual y nos hace partícipes del dolor que siente por el descenso de River Plate

José Luis Lorenzo  | Donostia 10/07/2011 02:15

Enzo Francescoli (Montevideo, 1961) está considerado como uno de los grandes del fútbol. ’El Príncipe’, como así era apodado, destacó por su gran técnica, como también por su fluidez con el balón en los pies. Fue tal su importancia e influencia, que se convirtió en un ejemplo a seguir, años más tarde, para otro maestro como Zinedine Zidane, quien en numerosas ocasiones ha declarado que era su jugador favorito cuando era niño. Incluso le puso el nombre a uno de sus hijos (Enzo) en homenaje al charrúa.

A punto de cumplir los 50, Francescoli trata de transmitir sus conocimientos a los más jóvenes en el programa ’Football Cracks’, junto a su amigo Zidane. ’El Príncipe’ atendió muy amablemente la llamada de MD para dar su opinión de cómo ve el fútbol actual y para hacernos partícipes del dolor que siente por el descenso de River Plate.

¿Cómo lleva eso de ser profesor?

Más que de profesor, trato de transferir la experiencia y el conocimiento de la carrera de fútbol que me ha tocado vivir.

¿Se hace respetar?

(Risas) Lo intento. Tratamos de transmitirles sobre un campo nuestra experiencia y, por ejemplo, les enseñamos a ejecutar. Intentamos corregirles cuando lo hacen mal. Tratamos de mejorarles en todo.

¿Qué es lo que principalmente intenta inculcar?

Lo primero que les decimos, más allá de las aptitudes técnicas, que también hay que tenerlas, es que necesitan mucho sacrificio y mucha disciplina. Hay que saber convivir en un grupo con diferentes maneras de pensar y de actuar. Al inicio lo que más les tratamos de inculcar es que esto no es sólo fútbol y técnica. No sólo llegan a jugar al fútbol profesional los que juegan bien al fútbol. Hay que tener otras muchas aptitudes.

En su opinión, ¿cuál es la principal aptitud?

La principal, sin duda es la técnica. Partamos de la base de que este es un juego que se basa en una habilidad, pero después de eso,están, sobre todas las cosas, la constancia y el trabajo. Hoy más que nunca, porque hoy hay una profesionalidad y un trabajo muy duro que es lo que permite a los jugadores hacer un promedio de 60-70 partidos de gran nivel y de mucha exigencia.

¿Un jugador nace o se hace?

Creo que debería nacer. No sé si se hace. Creo que se puede mejorar y mucho un jugador que tiene un determinado nivel con entrenamiento, con repetición y con trabajo. Ésta es la idea. Uno no puede mejorar ciertas cosas que son innatas, pero hay otras como el cabezazo, el remate, entender el juego, la posición... que se pueden mejorar.

Para llegar a ser un futbolista profesional, ¿cuánto depende del jugador en sí y cuánto del educador?

Depende más de los jugadores porque en definitiva tú puedes ser un buen profesor, pero si quien te escucha no entiende o no acepta tu exigencia, no va a funcionar. Siempre depende de la mentalidad que tenga el jugador. Eso es lo que pretendo inculcarles a estos chicos. Creo que el profesional de hoy necesita mucha cabeza y ser muy inteligente para llevar adelante una carrera en los niveles que exige hoy.

En estos momentos en los que el dinero es escaso para los fichajes, ¿cuál es, en su opinión, la importancia de las canteras?

Creo que siempre ha sido fundamental cuidar bien la cantera. Es cierto que algunos invierten mejor que otros, y que a algunos les va mejor, pero la base es fundamental. No sólo en el fútbol de hoy. Siempre ha sido así. Los chicos llegan con diez, doce años y necesitan aprender . No sólo el juego, sino la forma de vida, la profesionalidad, cómo comer, cómo dormir, cómo entrenarse... Eso necesita un trabajo de mucho tiempo. Los chicos, a los 18 años, ya no cambian mucho. Ahí en San Sebastián, la Real es uno de los equipos que siempre ha apostado por la cantera y es un modelo a seguir. Muy válido. Las canteras son fundamentales, pero requieren de mucho trabajoy mucha paciencia.

Hablando de la Real, a sus compatriotas no le van del todo mal por estas tierras...

Estamos repartidos por todo el mundo. No tenemos la suerte que tienen ustedes de tener los medios para crecer como futbolistas y hay uruguayos por todos los lados y es un orgullo serlo porque en todo el mundo se habla bien de nosotros.

¿Conoce a Martín Lasarte?

Le conozco y me sorprendió mucho que le hayan dejado ir por lo que había logrado. Hacer lo que él ha hecho no es nada simple y no sé cuál es el pormenor, pero me da pena porque creo que estaba haciendo bien las cosas.

¿Qué me dice de Diego Ifrán?

Yo jugué con su padre. Jugaba en la misma posición y era muy bueno. A Diego lo conozco bien. Es un jugador que le puede dar mucho a la Real. Lo auguro porque es muy buen jugador.

Desde que colgara las botas, ¿ha cambiado su visión del fútbol?

No. La visión sigue siendo la misma. Sigue ganando, en la mayoría de las veces, el mejor equipo, el que mejor trata de la pelota, como pasó en todas las épocas. Lo que sí ha cambiado ha sido la profesión. Hoy es mucho más exigente. Hay mucho más público que antes. Lo que hace cada jugador da la vuelta al mundo en segundos. Hay mucha más presión.

Lo que sí ha cambiado es que los niños ya no juegan en la calle. ¿Qué opinión le merece?

Pero eso es inevitable. Es que ni en mi país existe, donde el famoso ’potrero’ ya no se encuentra. Por este motivo, creo que hoy más que nunca los clubs tienen que estar más preparados para entregarle a los chicos una preparación diferente.

¿Están menos preparados, en este sentido, los más jóvenes?

Creo que sí. La gran figura va a salir, pase lo que pase, pero el jugador medio se puede mejorar con mucho trabajo y con disciplina.

Ha pasado mucho tiempo desde su último partido como profesional. ¿Qué significa el fútbol para usted?

Es una pasión y ha sido una parte muy importante en mi vida. El fútbol es una pasión y no la puedes dejar ni por un tema de edad ni por nada. Siempre que la salud dé y el cuerpo pueda, voy a seguir jugando partidos de fútbol.

¿Sigue siendo igual de bueno?

Todo lo hago más lento. La técnica y ciertas capacidades uno nunca las pierde, pero estoy muy, muy lento (risas), pero merece la pena porque me paso muy bien. Sigo sintiendo ese gusanillo cuando salto a un campo. Está claro que ya no puedo jugar a nivel profesional ni volver a los grandes estadios, pero trato de divertirme cada vez que lo hago

"Este Barça es el mejor equipo que he visto"

Son muchos los partidos de fútbol que Enzo Francescoli ha presenciado a lo largo de su vida, pero, en su opinión, lo que hace este Barça es "inigualable. Jamás en mi vida he visto un equipo como este Barça. Es el mejor equipo", significa. En este sentido va más allá al afirmar que "siempre se ha aspirado a practicar un fútbol como el del Barcelona.

Eso sí, para Francescoli no hay comparación posible entre Messi y Maradona: "El mejor jugador del mundo ahora mismo es Messi. En todas las épocas siempre ha habido un grande y en esta ocasión le ha tocado el turno a él. En mi época fue Maradorna. Antes lo habían sido Di Stefano, Pelé... Messi hace cosas muy parecidas, pero Diego ha sido el mejor"

"Llevo muy mal lo de River, pero se veía venir"

Un histórico como lo es Enzo Francescoli en River Plate no puede más que sentir impotencia por todo lo que está rodeando en los últimos tiempos al que fue su equipo, que la temporada que viene militará en la Segunda argentina. "Llevo muy mal lo de River. He estado muy amargado desde que sucedió. Lo he vivido en la distancia. Es lamentable todo lo que ha pasado en los últimos años. Ha sido muy duro para el club y para aquellos que somos hinchas", señala. El uruguayo considera que "es el momento de tratar de buscar una solución y salir lo más rápido posible de esta situación y que River vuelva al lugar del que nunca debió salir".

No le ha cogido del todo por sorpresa porque "todos se lo esperaban, pero ninguno se lo creía. El año pasado ya dije que si no prestaba atención, estaría peleando por no bajar", argumenta. Eso sí, pese a todo lo mal que lo venía haciendo, Francescoli reconoce que "nunca pensé que descendiera. Pensé que ya era un gran castigo jugar la promoción, pero nunca pensé que descendiera"

Udo Lattek, el entrenador alemán más laureado de todos los tiempos.

Serial

Beckenbauer se le acercó un día y le lanzó un mensaje privado: "Tengo el encargo de preguntarte su quieres entrenar al Bayern". Udo Lattek dijo que sí. Fue el comienzo de la carrera del entrenador alemán más laureado de todos los tiempos.

EL PROFESOR UDO LATTEK

  • "Siempre tocaba la tecla correcta", reconoció Beckenbauer, el hombre que lo llevó al Bayern de Munich

  • Fue el primer en señalar al ’entorno’ como el principal responsable de los males del Barcelona en los 80

  • Ganó las tres grandes competiciones europeas con tres equipos distintos

EL TÉCNICO ALEMÁN MÁS LAUREADO DE LA HISTORIA

Udo Lattek fue uno de los miembros del cuerpo técnico de la selección alemana que acudió al Mundial de 1966. Se había echo un hueco al lado de Helmut Schoen gracias a su labor en las categorías juveniles de la federación. Allí coincidió con Franz Beckenbauer, que cuatro años más tarde le lanzó un mensaje en privado: "Tengo el encargo de preguntarte su quieres entrenar al Bayern de Munich". Lattek dijo que sí. Fue el comienzo de la carrera del entrenador alemán más laureado de todos los tiempos.

Entre 1970 y 1975 hizo del Bayern el mejor equipo de Europa, pese a su relativa inexperiencia en los banquillos. Jugó con la ventaja de tener bajo sus órdenes a una excelente quinta de futbolistas. Estrellas como Beckenbauer, Müller y Maier vieron como Hoeness y Breitnerllegaban para reforzar la plantilla. La gran responsabilidad de Lattek fue mantener orden y concierto entre tanto talento.

Su magisterio fue clave. Era un gran motivador de vestuarios. Sabía aplicar las órdenes con la didáctica adecuada. "Fue para nosotros algo más que un golpe de suerte. Él sabía perfectamente lo que necesitábamos. Siempre tocaba la tecla correcta", reconoció Beckenbauer con los años.

Udo Lattek (Bosemb, Prusia del Este -actual Polonia-, 1935) sabía perfectamente lo que pensaba un futbolista porque lo había sido, porque había practicado deporte desde muy joven. "Corría más rápido que la pelota", dijo en una entrevista cuando le preguntaron por su época de atleta. Corría los 100 metros en menos de 11 segundos. Sus aptitudes en el tartán le sirvieron para convertirse en un delantero rápido con un excelente remate de cabeza. Jugó en el Marienheide, el Bayer Leverkusen, el Wipperfürth y el Osnabrück, donde se retiró al cumplir los 30 años. Parte del dinero que ganaba con el fútbol lo dedicaba a pagarse el título de profesor.

[foto de la noticia]

"Llegó hablando un español perfecto. Al principio dejó una gran impresión", recuerda Schuster de su llegada al Barça

Seis trofeos en cinco años como técnico del Bayern de Munich no le bastaron para salvar el puesto en la sequía de 1975. Atendió con gusto la llamada del Borussia Mönchenladbach (1975-1979), donde continuó su exitosa carrera con dos nuevas Bundesligas y una Copa de la UEFA antes de marcharse al Borussia Dortmund.

En junio de 1981 firmó con el Barcelona. Dedicó el verano a mejorar su español y se presentó ante la plantilla como un compañero más que como un jefe. "Llegó hablando un castellano perfecto. Al principio dejó una gran impresión", explicó Bernd Schuster, estrella del Barça en ese momento. Todo parecía ir bien aquella temporada. El equipo se mostró como un líder sólido hasta que faltaron seis jornadas. Cedió la Liga a la Real Sociedad y se tuvo que conformar con el premio de la Recopa.

La llegada de Maradona en 1982 debía ser el inicio de una época prometedora del Barcelona. Las circunstancias mejoraron poco y Lattek fue despedido antes de acabar el campeonato. Nunca dedicó un reproche concreto pese a que su estancia en el club no fue tan plácida como se podía pensar en un principio. Fue el primer técnico en hablar del famoso entorno azulgrana, esa peligrosa pócima de política, poder, vanidades y envidia que enturbió la entidad durante buena parte de su historia. "Aquí no se compite con el Real Madrid sino que se está en guerra con el Real Madrid", señaló tiempo después.

Volvió a casa. Escribió el final de su trayectoria con letras mayúsculas devolviendo al Bayer de Munich el dominio de la liga alemana. En 1987 hizo firme su decisión de dejar los banquillos. Vivía el fútbol con pasión y le resultó imposible mantenerse completamente apartado de ellos. Aceptó el encargo momentáneo de dirigir al Colonia (1991), el Schalke 04 (1992) y el Borussia Dortmund (2000), al que salvó del descenso en tan solo cinco partidos.

"Creo que lo que le ha distinguido como entrenador es, sobre todo, la gran confianza que le tenía los jugadores, una confianza muy grande", explica Karl-Heinz Rummenigge, quien fuera su pupilo. La credibilidad de Udo Lattek le avaló como colaborador en diferentes medios de comunicación. Se convirtió en un afamado comentarista televisivo durante 16 años.

En 2010, un derrame cerebral le obligó a reservarse en casa más de lo deseado. Se despidió definitivamente de los espectadores el pasado mes de mayo. Ahora lleva una plácida vida de jubilado en Colonia, aunque sigue domando el gusanillo del fútbol con algunas colaboraciones en la prensa escrita. Aún hoy es uno de los dos únicos técnicos capaz de ganar las tres grandes competiciones europeas con tres equipos distintos.

angel.liceras@marca.com

¿QUÉ PASÓ CON... NANU SOLER?

De empresario de la noche a un banquillo de Tercera

  • El único jugador con 20 temporadas en Primera se estrenará esta temporada en los banquillos, tras ocho temporadas fuera del fútbol, en las que, entre otras cosas, ha regentado diferentes locales en Palma de Mallorca.

Que el jugador más longevo de la historia de la Primera División te sirva una copa tras la barra de un pub, no tiene más precio que el de los 8 o más euros de rigor. Eso, en el Kaelum y en el Salero de Palma de Mallorca, de su propiedad, ocurre alguna que otra vez. "Si me tengo que remangar y poner una copa, la pongo, no tengo problemas", dice el único futbolista que ha permanecido 20 temporadas en Primera División.

Y las pasó no en cualquier equipo, sino que su procesión le hizo pasar por Espanyol, Barça, Atlético de Madrid, Sevilla, Real Madrid, Zaragoza y Mallorca, para un total de 504 partidos, lo que le colocan el quinto en número de partidos. También jugó nueve partidos con la selección.

"Para estar tanto tiempo al máximo nivel, te tiene que ayudar la genética y debes ser muy profesional y cuidarte", asegura sobre el secreto del éxito y de su récord, si bien, augura que algún portero, algún día, pueda arrebatárselo. "Para un portero es mucho más fácil, no sufren tanto desgaste. ¿Cuántas lleva Casillas?", pregunta.

Desde que en 2003 -debutó en 1983 en Primera- decidió dar descanso definitivo a sus infatigables piernas, Soler no ha perdido el tiempo. Lo ha dedicado a sacarse el carnet de entrenador, comentar partidos en la autonómica balear, colaborar con diferentes medios, ayudar a un familiar a promocionar un negocio de lencería y regentar los dos mencionados pubs y otro restaurante en la isla. Como en su banda izquierda, infatigable.

"En tantos años, mi espina es no haber jugado un Mundial o una final de Copa de Europa"

En una carrera tan larga, Soler tuvo tiempo de vivir grandes momentos, aunque su espina, a pesar de haber perdido tres finales -la UEFA del Espanyol (87/88) y las Recopas con el Barça (90/91) y el Mallorca (98/99)-, reconoce que es "no haber jugado un Mundial o una final de la Copa de Europa". El ex futbolista, que ha jugado en los dos principales equipos de Madrid y Barcelona, reconoce tener preferencias. "Soy más del Barça que ninguno".

Quizá esa imagen tras la barra de un bar -cuando algunos de sus camareros le fallan- ya no suceda.Lorenzo Serra Ferrer acaba de rescatar al ’Nanu’ para el fútbol, y entrenará al Mallorca B. "No tengo experiencia como entrenador pero mi experiencia como jugador ayudará", ha dicho. Si es así, al filial bermellón, al menos, no le faltará fuelle.

TELE SANTANA. El 'jogo bonito' como principio

Tele Santana

TELE SANTANA, ’FIO DE ESPERANÇA’

A la selección brasileña le hubiese bastado un empate ante Italia para alcanzar las semifinales del Mundial de 1982. Pero hay entrenadores incapaces de renunciar a sus principios futbolísticos bajo ninguna circunstancia. Tele Santana lo fue entonces. Aquel brillante equipo quedó eliminado víctima de su propia valentía. Brasil fracasó, pero su ’jogo bonito’ perdurará siempre.

El ’jogo bonito’ como principio

  • "El fútbol es arte, es divertido, siempre atacando"

  • "Si tengo que mandar a mi equipo a dar patadas al rival o a ganar con un gol robado, prefiero perder el partido"

  • "No hago milagros, no soy un inventor. Sólo trabajo con dedicación y mucho respeto"

  • "Hay quienes me llaman romántico, pero me dedico al fútbol y eso me satisface mucho"

 

A la selección brasileña le hubiese bastado un empate ante Italia para alcanzar las semifinales del Mundial de 1982. Habría sido el premio mínimo y merecido para un equipo compuesto por un centro del campo de fábula: Sócrates, Zico, Falcao y Eder. Hay entrenadores incapaces de renunciar a sus principios futbolísticos bajo ninguna circunstancia. Tele Santana lo fue entonces. Aquella brillante selección quedó eliminada 3-2 víctima de su propia valentía. Brasil fracasó, pero su jogo bonito perdurará siempre.

Santana nació en 1931 en Itabirito, al sureste del país. Se crió en un ambiente futbolero favorecido por la figura de su padre, entrenador y presidente del equipo local. Junto a él depuró sus facultades como delantero. Empezó a volar en solitario a los 20 años, en elFluminense. Era un joven de aspecto frágil, pero ágil e inteligente. Abordaba con descaro defensas temibles. No se intimidaba ante nadie. Amaba los retos. En Brasil se le recuerda como un amante de las causas perdidas.

"Más importante que ganar una Copa del Mundo es presentar el mejor fútbol. Lo importante es el espectáculo". Esta frase de Santana justifica la inesperada derrota mundialista del 82, bautizada como ’la tragedia de Sarriá’. El orgullo por el juego que desplegó la selección hizo aún más amarga la desdicha de latorçida. Algunos hinchas desbocados intentaron quemar su casa. Optó por la distancia y se refugió en el dinero saudita del Al-Ahli, su única experiencia en el extranjero.

[foto de la noticia]

Nunca antes un seleccionador brasileño había tenido una segunda oportunidad tras un fracaso mundialista

Para entonces parecían muy lejanos los éxitos conseguidos en los diferentes campeonatos estatales en los que había entrenado. Su carrera en los banquillos comenzó en su querido Fluminense en 1969. Logró títulos con el Flu, con el Atlético Mineiro (1970-1976) y el Gremio (1977-1979). Tras un paso baldío por el Palmeirasaceptó el cargo de seleccionador.

El peor error que se pudo achacar a Santana en 1982 fue el de intentar ser fiel a la tradición de una camiseta. Su honestidad futbolística fue el mejor crédito que encontró la CBF para ofrecerle la ocasión de la venganza mundialista. Nunca antes un seleccionador fracasado había tenido una segunda oportunidad. Se le consideró el último hilo de esperanza -fio de esperança- al que aferrarse para ganar el Mundial de México de 1986. El pasado y la responsabilidad resquebrajaron la filosofía de un escarmentado Santana. "Esta vez no cometeremos los mismos errores. Jugaremos a la defensiva", anunció. Hubo demasiadas distorsiones internas y externas durante el clasificatorio sudamericano y el torneo. Brasil no pasó de cuartos.

Pese al doble fracaso conquistó el cariño de la fanática afición brasileña. La revista Placar quiso saber cuál era para sus lectores el mejor entrenador de la historia del país como motivo del partido número 1.000 de la selecçäo. El elegido fue Tele Santana.

Con maestría hizo del Sao Paulo el mejor equipo del mundo a principios de los 90. Lo ganó todo en Sudamérica (un Brasileirao, dos Libertadores, dos Recopas, una Supercopa…) y extendió su dominio al resto del mundo al hacerse con la Copa Intercontinental durante dos años consecutivos y ante dos equipos de leyenda: el Barcelona de Johan Cruyff, en 1992; y el Milan de Fabio Capello, en 1993.

Un derrame cerebral en 1996 le obligó a dejar de entrenar para siempre. Fumador y diabético, debía atender su salud por encima de cualquier cosa. Aunque siguió ligado al fútbol como asesor del Palmeiras, el futuro sólo le deparó complicaciones. Tele Santana falleció el 21 de abril de 2006. Su cuerpo descansa abrazado por el afecto de millones de brasileños en el cementerio Parque de la Colina, en la capital del estado de Minas Gerais, en la ciudad de Belo Horizonte.

angel.liceras@marca.com

El Milan de Sacchi, un equipo de leyenda

EQUIPOS DE LEYENDA

Un equipo cuya habilidad defensiva fue empleada para desplegar un torrente de recursos en ataque que le permitió elevarse hasta la categoría de leyenda. Pero no una cualquiera, sino una que quizá le sitúe entre los cinco equipos más grandes de todos los tiempos.

[foto de la noticia] 

Italia siempre ha vivido acompañada del término ’catenaccio’. Su fútbol ha estado a la sombra de las reticencias ofensivas y la acumulación de defensas por detrás del balón. A lo largo de los años se ha acusado de ese afán resultadista a todos los equipos italianos, pero como en cualquier generalización, existen ciertas excepciones. El Milan de finales de los 80 y comienzos de los 90 es una de ellas. Un equipo cuya habilidad defensiva fue empleada para desplegar un torrente de recursos en ataque que le permitió elevarse hasta la categoría de leyenda. Pero no una cualquiera, sino una que quizá le sitúe entre los cinco equipos más grandes de todos los tiempos.

Más allá de los títulos obtenidos o los jugadores en nómina que se sucedieron por el conjunto ’rossonero’, en el reciente recuerdo permanece un fútbol de alta escuela, con conceptos pioneros que dieron una vuelta de tuerca más a este deporte, y una filosofía de juego compleja a la par que atractiva. Su defensa en zona, lapresión adelantada la ocupación de los espacios en ataque marcaron la seña de identidad en un equipo surgido del cerebro de un genio de los banquillos: Arrigo Sacchi.

Algo antes de su llegada, un tal Silvio Berlusconi aterrizaba en Milanelo para recuperar a un equipo azotado por los escándalos y los fracasos deportivos. Dispuesto a colocar al Milan entre los más grandes, Berlusconi realizó el esfuerzo económico necesario para reflotar al gigante italiano. Sin embargo, faltaba un talento en el banquillo que supiera encajar todas las piezas y liderara con personalidad un proyecto ambicioso. Esa punta del iceberg llegó en un partido de Copa donde, un recién ascendido Parma protagonizaba el primer revés de la ’era Berlusconi’. Al finalizar el encuentro, el mandatario ’rossonero’ preguntó a un ayudante: "¿Cómo se llama el entrenador del Parma?" "Arrigo Sacchi"- repuso-. "¿Arrigo qué?". Jamás se le volvería a olvidar ese nombre. Ahí arrancaba el mejor Milan de la historia.

Un equipo al que llegaron Galli de la Fiorentina, Donadoni de la Cremonese, Colombo del Avellino,Ancelotti de la Roma, Virdis de la Juve o Evani de la Sampdoria. Pero hubo tres incorporaciones que marcaron, por encima del resto, el destino de este Milan. Un trío de holandeses que pusieron la nota exótica y distintiva. El factor diferencial que distingue a los buenos equipos de los eternos. Ruud Gullit, del PSV,Frank Rijkaard y Marco Van Basten, del Ajax, completaron un equipo de ensueño en el que la gente de la casa como Baresi o los jóvenes MaldiniCostacurta Tassoti añadieron el sentimiento, el orden y el compromiso.

El salto de calidad holandés
El resultado fue un colectivo magistralmente coordinado, con un Baresi imperial en la retaguardia que ordenaba el ’pressing’ a la voz de ¡¡Milán!!, un tridente en el mediocampo donde Rijkaard ponía la cordura táctica aderezada de elegancia, y una conexión arriba en la que el despliegue físico y la amplitud de recursos de Gullit acompañaban al mayor genio de los once, Marco Van Basten. El genial delantero tulipán era un virtuoso del remate. Pocos puntas en la historia han gozado de tantas alternativas para acabar las jugadas. Muy pocos.

En la Era Sacchi el Milan ganó un Scudetto, una Supercopa de Italia, dos Copas de Europa, dos Supercopas de Europa y dos Intercontinentales

En el primer año con Sacchi al frente, ese Milan alzó el ’Scudetto’ y la Supercopa de Italia. En el torneo doméstico, con Van Basten lesionado durante gran parte del curso, consigue mantenerse al ritmo del Nápoles de Maradona hasta las últimas jornadas. A falta de tres, y con delantero referencia ya recuperado, supera por fin en la clasificación al equipo del ’Pelusa’ ganándole en su propia casa por 2-3, con un doblete Virdis y otro tanto de Van Basten.

La gesta despierta el optimismo ’rossonero’ de cara al gran reto que espera la próxima temporada: la Copa de Europa. El objetivo es ambicioso y merece plena dedicación. Los jugadores pasan ocho horas en Milanelo y se entrenan en doble sesión, cuatro horas de balón y físico y cuatro horas de entrenamiento táctico. Se despiertan pensando en fútbol, se acuestan pensando en fútbol, comen con el fútbol en la cabeza. Bueno, esto último no. Al menos no para Van Basten. Así lo contó Santiago Segurola hace tiempo en uno de sus artículos: "La obsesión de Sacchi le ocupaba todos los minutos del día. Un día se acercó a Van Basten mientras el jugador almorzaba. Quería precisar un detalle del juego, un problema menor que a Sacchi le parecía inaplazable. Van Basten no aguantó más. Se giró y miró a Sacchi. "Mientras como, no", contestó".

Preparado para lidiar con las grandes potencias europeas, el Milan sufrió en los inicios ante un gran Estrella Roja y un correoso Werder Bremen. A partir de ahí, llegó la exhibición. Vapuleó en un partido histórico al Madrid de la ’Quinta del Buitre’ con una manita grabada a fuego en el corazón de los merengues y, en la final, se paseó ante el Steaua de Bucarest de Lacatus y Hagi (4-0) con sendos ’dobletes’ de Gullit y Van Basten. Muy pocas veces se vio ganar a un equipo máxima competición continental con la suficiencia que lo hizo el de Sacchi.

En ese momento dulce, competiciones como la Supercopa de Europa (ante el Barcelona) o la Copa Intercontinental (frente al Atlético de Nacional colombiano) aumentan el palmarés y prolongan el misticismo de un conjunto que enamora allá por donde pasa. Curiosamente, la mayor competencia la encuentra en la Serie A, donde el Inter y el Nápoles consiguen romper momentáneamente su hegemonía.

Y lo consiguen, entre otras razones, por la prioridad que desde el club se da a la competición europea. Como vigente campeón, el Milan vuelve a saborear la gloria en el torneo más importante. De nuevo los ’rossonero’ caminan con paso firme por los grandes estadios del resto del continente y el Madrid de la ’Quinta del Buitre’, nuevamente, o el siempre difícil Bayern de Múnich, se echan a un lado en el trayecto hacia un nuevo título. En Viena, ante el Benfica de Eriksson, un solitario tanto de Rijkaard es suficiente para que el Milan logre su segunda Copa de Europa consecutiva.

Vuelven a caer la Supercopa de Europa (ante la Sampdoria) y la Intercontinental (ante el Olimpia de Paraguay) pero la ’era Sacchi’ toca a su fin. Hay quien dice que esa etapa finalizó el día en el que los focos del Velodrome se apagaron. El Milan iba camino de su tercera Champions pero el Marsella se interpuso en su inmaculada trayectoria. Tras el 1-1 en Italia, el equipo de Sacchi caía por 1-0 cuando parte del terreno de juego se quedó a oscuras. Se detuvo el choque y el Milan, en señal de protesta, decidió no saltar al campo. La eliminatoria se le dio por perdida y las críticas no se hicieron esperar.

Saccchi hizo las maletas rumbo al combinado nacional y Capello heredó un equipo perfectamente estructurado y con el gen de campeón. Pero ya no fue lo mismo. Los títulos cayeron por su propio peso, pero con otros jugadores y un estilo nuevo. Fue la inercia ganadora, pero sin el sello Sacchi.

jaime.rincon@marca.com

El holandes Rinus Michels, el padre del fútbol total

RInus Michels
 EL PADRE DEL FÚTBOL TOTAL

No hay mayor regalo para un futbolista que el encontrarse en manos de un entrenador capaz de imponerle disciplina y, además, ofrecerle el espacio de libertad necesario para mostrar sus habilidades. Rinus Michels (1928-2005) fue para sus jugadores un general, un tipo serio e intransigente. Pero supo como nadie sacar todo el brillo que puede lucir un equipo.

El general Rinus Michels
  • "El fútbol es la guerra", así lo definió el entrenador holandés que fue elegido por la FIFA el mejor del siglo XX

No hay mayor regalo para un futbolista que el encontrarse en manos de un entrenador capaz de imponerle disciplina y, además, ofrecerle el espacio de libertad necesario para mostrar sus habilidades. Rinus Michels (1928-2005) fue para sus jugadores un general, un tipo serio e intransigente. Pero supo como nadie sacar todo el brillo que puede lucir un equipo. Su nombre fue durante años la vanguardia del fútbol.

Michels fue un innovador, el primer técnico que alcanzó la excelencia, el primer custodio del fútbol total. Inventó la fórmula perfecta: bloque + imaginación = espectáculo. Johan Cruyff fue la estrella indiscutible de su particular universo futbolístico. Entre ambos hicieron al Ajaxcampeón de Europa y dominador de la Eredivisie a finales de los 60. Juntos discutieron en el Barcelona la supremacía del Real Madrid yeyé a principios de los 70.

Hay quien considera que Michels no hizo sino continuar a su manera la senda abierta en el Reino Unido por Alf Ramsey, Jock Stein, Matt Busby, Bill Shankly, Don Revie, Bill Nicholson, Ron Greenwood o Allison Malcolm. Más allá de las comparaciones, la realidad es que fue él quien aglutinó el reconocimiento generalizado de todo el mundo. A los ojos de la FIFA es el mejor entrenador del siglo XX.

Accedió al banquillo ajaccied en 1965 y apenas tardó una temporada en ganar su primera liga

El Michels jugador desarrolló íntegramente su carrera en Ámsterdam, primero en el Ajax (1945-1958) y luego en el modestoÁmsterdam Zandvoortmeeuwen (1959-1960). Después de su retirada siguió vinculado al fútbol labrándose en silencio una carrera como técnico. Accedió al banquillo ajaccied en 1965 y apenas tardó una temporada en ganar su primera liga. Después llegaron tres más y el broche de una Copa de Europa que convirtió en legendario a aquel equipo formado por Ruud Krol, Johan Neeskens, Gerrie Mühren, Johny Rep, Piet Keizer y el propio Cruyff, entre otros.

En 1971 fichó por el Barcelona con el encargo de hacerlo mejor que el triunfante Real Madrid de Miguel Muñoz. El título liguero no llegó hasta 1974, con Cruyff ya de azulgrana.

Para ese mismo año tenía reservada toda una lección que quedó para los anales del fútbol. La Holanda que acudió a la cita mundialista de Alemania desplegó el mejor juego que se recuerda en la historia del torneo. Aunque perdió la final con el anfitrión, conquistó el título honorífico de mejor equipo que nunca ganó un Mundial. Allí se acuñó el término de la Naranja Mecánica, concepto que simplifica el despliegue racionalizado de un equipo tan trabajador como generoso con el espectáculo. Defensa y ataque como una sola cosa.

La gloria con Holanda le llegó en su tercera etapa como seleccionador, en 1988, cuando ganó la Eurocopa junto a una generación sensacional de futbolistas tales como Ronald Koeman, Frank Rijkaard, Ruud GullitMarco van Basten.

Aquel triunfo llenó el vacío de éxitos que padeció desde que dejó definitivamente el Barcelona en 1978. Su camino deambuló por la liga de Estados Unidos y la Bundesliga hasta que cogió las riendas de la selección holandesa por última vez entre 1990 y 1992. "Era un entrenador con una superioridad natural que era respetada por el equipo; un hombre de pocas palabras, aunque en su última época se volvió más humano". Así definió Koeman a Rinus Michels cuando falleció en Aalst (Bélgica) por culpa de un problema cardíaco. Fue el 18 de febrero de 2005. Tenía 77 años cuando su corazón le cobró la última factura de su amor por el fútbol frenético.

angel.liceras@marca.com